Llevaba ya varios dias cojeando cuando me planteé " mi cuerpo es un templo. Tengo que cuidarlo y evitar por temeridades o descuidos lastimarlo denuevo".
Estaba formulando esta idea en mi cabeza cuando, por mi caminar errático, meti un puntapié a un mueble bajo con el pie desnudo.
Si el mundo fuera matematico la moraleja seria: "pensar en no hacerse daño, hace daño".
¿Hasta donde podría alcanzar el aprendizaje de un bit?